viernes, 11 de enero de 2008

ANGELES EN LA TIERRA

Hola a todos, mi nombre es Ana Maria estoy en tercer año de educacion especial y ahora soy parte de este blog. Espero que las notas que publique les gusten y que principalmente les ayuden a cambiar su forma de pensar con respecto a las personas con CAPACIDADES ESPECIALES...sin mas los dejo con esta meditacion y estoy para servirles.
Asi como lo dice esta meditacion, estas personitas con las estamos dia a dia son verdaderos angeles en la tierra, que nos enseñan mas de lo q nosotros a ellos.

Dios estaba en el cielo mirando como actuaban los hombres en la tierra. Entre ellos, la desolación reinaba. ¡Más de 5 mil millones de seres humanos son pocos para alcanzar la magnificencia del amor! Suspiró el Señor.
El padre vio a tantos hermanos en guerra, esposos y esposas que no completan sus carencias, ricos y pobres apartados. Sanos y enfermos distantes, libres y esclavos separados, que un buen día reunió a un ejército de ángeles y le dijo: ¿Ven a los seres humanos? ¡Necesitan ayuda! Tendrán que bajar ustedes a la tierra. ¿Nosotros? Dijeron los ángeles ilusionados, asustados y emocionados pero llenos de fe.
Sí ustedes son indicados. Nadie más podría cumplir esta tarea.
¡Escuchen!: Cuando creamos al hombre, lo hicimos a imagen y semejanza nuestra, pero con talentos especiales para cada uno. Permití diferencias para que juntos formasen el reino. Así lo planeamos. Unos alcanzarán riquezas para compartir con los pobres. Otros gozarían de “buena salud” para cuidar a los enfermos, unos serían sabios y otros muy sencillos para procurar entre ellos sentimientos de amor, admiración y respeto. Los buenos tendrán que rezar por los que actuaran como si fueran malos. El paciente tolerancia al neurótico. En fin, mis planes deben cumplirse para que el hombre goce, desde la tierra. La felicidad eterna. Y para hacerlo, ustedes bajarán con ellos…
¿De qué se trata? Los ángeles preguntaron inquietos.
Entonces, el Señor explicó su deber:

Como los hombres se han olvidado de que los hice distintos para que se complementaran unos a otros y así formaran el cuerpo de mi Hijo amado; como parece que no se dan cuenta de que los quiero diferentes para lograr la perfección, bajarán ustedes con francas distinciones.
Y dio a cada uno una tarea:

Tú tendrás memoria y concentración de excelencia: serás ciego.
Tú serás elocuente con tu cuerpo y muy creativo para expresarte: serás sordo.
Tú tendrás pensamientos profundos, escribirás libros y serás poeta: tendrás parálisis cerebral.

A ti te daré el don del Amor y será su persona, habrá muchos otros como tú en toda la tierra y no habrá distinción de raza, porque tendrás cara, los ojos, las manos y el cuerpo como si fueran hermanos de sangre, tendrás: síndrome de Down.
Tú serás bajo de estatura y tu simpatía y sentido del humor llegarán hasta el cielo: serás persona pequeña.
Tú disfrutarás la creación tal como lo planeé para los hombres, tendrás discapacidad intelectual y mientras otros se preocupan por los avances científicos y tecnológicos tú disfrutarás mirando una hormiga, uno flor. Serás feliz, muy feliz, porque amarás a todos y no harás juicio de ninguno. Tú vivirás en la tierra, pero tu mente se mantendrá en el cielo; preferirás escuchar mi voz a la de los hombres: tendrás autismo.
Tú serás hábil como ninguno: te faltarán los brazos y harás todo con las piernas y los brazos.
Al último ángel le dijo: serás genio, te quitaré las alas antes de llegar a la tierra y bajarás con la espalda ahuecada, los hombres repararán tu cuerpo, pero tendrás que ingeniártelas para triunfar, tendrás mielomeningocelle, que significa: miel que nos vino del cielo.
Los ángeles se sintieron felices con la distinción del Señor, pero les causaba enorme pena tener que apartarse del cielo para cumplir su misión.

¿Cuánto tiempo lejos de ti?
No os preocupéis, estaré con vosotros todos los días. Además, esto durará entre 60 y 80 años terrenos.
Esta bien, Padre. Será como tú dices, 80 años son un instante en el reloj eterno. Aquí nos vemos al ratito, dijeron los ángeles al unísimo y bajaron a la tierra emocionados.
Cada uno llegó al vientre de una madre. Ahí se formaron durante: 6, 7, 8 ó 9 meses. Al nacer, fueron recibidos con profundo dolor, causaron miedo y angustia. Algunos padres rehusaron la tarea: otros la sumieron enojados; otros se echaron las culpas, hasta disolver su matrimonio y otros más lloraron con amor y aceptaron el deber.
Sea cual fuere el caso, como los ángeles saben su misión y sus virtudes son la fe, la esperanza y la caridad, además de otras, todas gobernadas por el Amor, ellos han sabido personar, y con paciencia pasan la vida iluminando a todo aquel que los ha querido amar.
Siguen bajando ángeles a la tierra con espíritus superiores en cuerpos limitados y seguirán llegando, mientras haya humanidad en el planeta. Dios quiere que estén entre nosotros, para darnos la oportunidad de trabajar por ellos, para aprender de ellos.

3 comentarios:

yoly dijo...

Me alegra que te dediques a tan admirable profesión.Soy yoly la mamá de una nena con sindrome de Lenox a quien acaban de colocarle el EV

Anónimo dijo...

para mi para poder tener una inclusión verdadera, junto con el pobrecito, se debe quitar la idea de que las personas con discapacidad somos ángeles, no son etereos, son o somos personas, con las mismas necesidades que todas las otras personas, así que decir esto TAMBIÉN es discriminación.

Marcelo dijo...

Hola Anónimo, tienes toda la razon, y en realidad he pensado muchas veces eliminar esta entrada, sin embargo la he mantenido para conocer la percepción de las personas que entran al blog.
Una persona con esa ideología sería valiosa en nuestro equipo por si te interesa.

Saludos!