lunes, 28 de enero de 2008

INCLUSIÓN… ¿Exclusión, desde dónde la generamos?

Rostro formado por fotografías de diferentes personas

Hola! Mi nombre es Andrea A. A. Es un gusto escribir para este blog, soy estudiante de Educación Especial en la Universidad de Costa Rica, pero no es la única razón por la que me intereso en lograr una verdadera inclusión de las personas que consideramos “diferentes”; así que espero lograr el interés suyo y de muchas otras personas para informarse sobre temas que pocas veces se tratan.

INCLUSIÓN… ¿Exclusión, desde dónde la generamos?
Por: Andrea Alfaro A.

“A una escuela sin exclusiones acuden personas con diferencias cognitivas, sociales, afectivas, de género, étnicas, culturales…”. M.L. Melero.

Desde la escuela se construye la cultura, la sociedad, sería un buen lugar para eliminar las fronteras que se han establecido entorno a las personas y sus diferencias. Se deberían romper las imágenes que nos formamos de cada individuo con solo observarlo, partiendo de lo superficial, sin llegar a lo esencial donde se guarda su historia y todo aquello que le conforma. Debemos aprender que la diversidad de gentes con que nos encontramos todos los días puede nutrir nuestra vida, esas diferencias serán el motor hacia nuevas y mejores realidades. Muchos hemos pensado alguna vez que hablar de inclusión es casi hablar de una utopía, nos lleva
un enorme trabajo aceptarnos unos a otros y eso solo haciendo referencia a diferencias entre los pensamientos irrelevantes como: cuál es la mejor forma de hacer algo, cuál es la mejor marca; si hablásemos de diferencias físicas, deberíamos mencionar algunas o todas las “guerras” que han existido en el mundo (solo refiriéndonos a diferencias de color, postura o acento).
Las diferencias físicas a las que llamamos discapacidades, las diferencias de pensamiento a las que llamamos deficiencias, suelen generar conflictos mayores; aunque no se usen armas de fuego, suelen matar muchos sueños o provocar situaciones más discapacitantes que las propias “discapacidades”, podríamos llamarle prejuicios, intolerancia, ignorancia, fobia o tradicionalismo.
Hemos venido arrastrando ideas bastante “groseras” sobre cómo debemos ser para generar aceptación y esto afecta nuestro interior de una manera poderosa, tratamos de hacer que toda la gente calce en un mismo molde; no hay nada más absurdo y que suene más utópico que esa idea; sin embargo es lo que se busca incluso desde las aulas. Deshacernos del modelo tradicional para conducirnos en la vida, educar y ser ejemplo a otros, ha constituido un trabajo difícil, mas no ha de ser imposible!!

2 comentarios:

Mariana dijo...

me parece muy cierta esta reflexión, normalmente las personas nos djamos llevar x cosas irrelevantes como el aspecto físico y hasta podmos llegar a sentirnos superiores a otras personas xq creemos q son "raros" o "anormales", pero la realidad es q quién dice q es normal. Yo creo q todas las personas somos "anormales", xq lo q para uno es normal para otra persona no lo es y así continua una cadena y al final quien dicta q es y q no es "normal", puede sonar raro pero al final todas las personas tenemos discapacidades, las d unos son más notorias pero pensemos: ¿como sería el mundo si todos fueramos iguales?

Anónimo dijo...

considero que tiene mucha razon, muchas veces nos olvidamos de que no todos somos iguales y tratamos a aquellos que no se parecen como si fueran seres de otros planetas, sin darles una oportunidad de mostrarse tal como son. muchas personas juzgan sin tener una idea clara de como son verdaderamente las personas, y simplemente valoran lo que pueden mirar, sin verdaderamente observar en el interior de quienes estan tachando de extraño y olvidando que por todos esos prejuicios se estan perdiendo talves de una forma de conocer nuevas cosas.